domingo, 10 de mayo de 2015

Las uñas de sus pequeñas y delicadas manos estaban enterradas en su piel mas no había sangre; los padres ignoraron este detalle y la llevaron de prisa a un hospital donde los doctores no tenían explicación para lo que había pasado. Clara pasó varias semanas en una camilla, tenía una enfermera personal quien cambiaba sus sábanas, limpiaba su cuerpo con esponjas suaves y la alimentaba por tubos que le introducían en la boca, su cuerpo no tenía reacciones de vida pero su corazón latía como el de un deportista. Su hermana no tenía palabras para expresar lo que sucedió aquella noche inolvidable, pero después de un mes de aquella noche, Clara despertó sin señales de que había pasado nada. Los doctores hicieron un sin número de exámenes donde indicaba que todo había salido bien, pero el problema fue que Clara no tuvo el mismo comportamiento de siempre, fue como si ella se convirtió en una persona totalmente diferente.

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